Existe una multiplicidad de fideicomisos que se diseñan conforme a las necesidades de nuestros clientes tales como: Personales, Administración, Garantía, Inmobiliario, Obras Públicas, Titularización.
Son aquellos que permite ofrecer a las personas naturales opciones para administrar sus bienes en su vida y hasta después de su muerte. Entre ellos los Testamentarios; los de Planeación Patrimonial o los vinculados a seguros de vida.
Son los más generales y son una excelente opción cuando se trata de cumplir propósitos muy variados tales como realizar pagos, otorgar créditos, recibir recursos para propósitos específicos, administrar proyectos o simplemente mantener la custodia de bienes o derechos.
Son aquellos que permiten garantizar con los bienes aportados al fideicomiso (inmuebles, muebles, títulos valores, etc.) obligaciones de crédito del fideicomitente con entidades financieras o acreedores privados.
Son aquellos que permiten a través de este instrumento administrar la construcción de un proyecto inmobiliario y pueden ser tan simples como: recibir los adelantos o primas aportadas por los compradores de las unidades; administrar los recursos que serán utilizados para el desarrollo del proyecto, o bien, llevar a cabo bajo su responsabilidad el desarrollo del proyecto desde su concepción hasta su venta y liquidación total.
Son aquellos en los que basados en un flujo de fondos a futuro se emiten valores (títulos de renta fija o variable), los cuáles son colocados a distintos inversionistas través del mercado de valores, para que con el dinero que se obtiene de la venta de estos valores se utilice en el financiamiento para el desarrollo de un proyecto en particular.